¿Yoga o Pilates? Esto es lo que vas a conseguir con cada una de estas actividades

Quizás con el inicio del nuevo año te hayas planteado comenzar a practicar alguna actividad cuerpo-mente como Pilates o Yoga, pero ¿cuál escoger? ¿Sabes en qué se parecen y en qué se diferencian? ¿Cómo afecta a tu cuerpo cada una de ellas? Para resolver las dudas que tengáis os explicamos qué podéis conseguir física y mentalmente practicando Pilates y Yoga, para que podáis elegir de forma acertada dependiendo de cuáles sean vuestros objetivos.

Disfruta de todos los beneficios de la práctica de Yoga y Pilates. Pincha para poder ver los horarios y elige el que más se adapte a ti.

Trabajo del core y de fuerza con tu propio peso corporal

Tanto el Pilates como el Yoga centran buena parte de su práctica en el trabajo de la zona central de nuestro cuerpo. De hecho, uno de los seis principios del Pilates, enumerados por el propio Joseph Pilates, creador del método, es el trabajo del core o parte central: de aquí es de donde nace el movimiento que se transfiere después a las extremidades y también desde donde obtenemos el control corporal para mantener una buena postura durante la práctica.

Pilates y Yoga además nos hacen trabajar nuestra fuerza relativa, es decir, en relación con nuestro propio peso corporal. A través de diferentes posturas y movimientos realizamos un trabajo de fuerza que nos ayuda a trabajar los grupos musculares más importantes.

A través de estas dos disciplinas trabajamos también la movilidad de nuestras articulaciones, algo muy a tener en cuenta, sobre todo, de cara a tener un envejecimiento activo. Por ejemplo, la famosa secuencia del saludo al sol de Yoga nos ayuda a movilizar nuestra columna alternando las flexiones y extensiones de la misma a través de diferentes posturas o asanas.

El control de la respiración

También la respiración es otro de los factores clave a la hora de realizar las sesiones de Pilates y Yoga, aunque aquí sí que difieren más una disciplina y otra: en Yoga la respiración o Pranayama es abdominal y profunda, y tanto la inhalación como la exhalación se realizan a través de las fosas nasales. Necesitarás un tiempo para controlar este tipo de respiración, ya que no es la que solemos realizar «por defecto» en nuestro día a día.

En Pilates, sin embargo, se suele utilizar la respiración intercostal, en la que se utiliza la musculatura del tórax y de la espalda para hacer más amplia nuestra caja torácica, protegiendo nuestra zona lumbar y dando estabilidad a la cintura pélvica. La inhalación se realiza por la nariz y la exhalación se hace por la boca.

Un tipo de respiración no tiene por qué ser «mejor» que el otro: simplemente se trata de dos formas diferentes de respirar que se aplican en dos disciplinas distintas, cada una con sus beneficios. Para seguir leyendo el artículo pincha sobre la fuente.

Fuente de la noticia: https://www.vitonica.com/pilates/yoga-pilates-esto-que-vas-a-conseguir-cada-estas-actividades

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