Tres posturas sencillas de Yoga para iniciarte en esta disciplina

Seguro que muchos de vosotros os habéis planteado comenzar a hacer Yoga en este nuevo curso, ya sea como actividad principal para poneros en forma o como complemento a otras disciplinas deportivas con las que casa muy bien, como por ejemplo el running.

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Hace unas semanas os dábamos las claves para mantener la motivación durante los primeros días y os contábamos cuáles son los canales de Youtube imprescindibles para comenzar a practicar Yoga en casa. Hoy os presentamos unas cuantas posturas o asanas sencillas para que comencéis a practicar Yoga en casa.

La postura de silla o utkatasana

Se trata de una de las posturas o asanas de Yoga que podemos realizar en bipedestación (de pie) y que nos sirve para trabajar nuestras piernas y glúteos y la zona media de nuestro cuerpo. No es muy difícil de realizar si tenemos una buena movilidad de cadera y de tobillos y es mucho más sencilla si aprendemos a activar el abdomen de forma correcta.

La postura de la silla o utkatasana consiste en realizar una media sentadilla al mismo tiempo que elongamos nuestra espalda y alargamos nuestros brazos formando una línea recta. Al alargar la columna desde el coxis hasta el cuello e intentar llegar lo más lejos posible con la punta de los dedos, nuestro abdomen se activa casi de forma inmediata.

Si somos principiantes podemos mantener esta postura unos cinco segundos para, según vamos mejorando, ir aumentando el tiempo que pasamos en ella. A través de la postura de la silla de Yoga trabajamos nuestros cuádriceps de forma isométrica (sin movimiento).

La postura del niño o balasana

Una de las posturas o asanas más placenteras que podemos encontrar es la postura del niño a balasana. A menudo esta asana se usa como medio para relajar la espalda y la columna después de haber realizado otras posturas en las que hacemos una hiperextensión lumbar (como la cobra o el perro boca arriba) para compensar esa tensión acumulada en la zona.

Existen diferentes variaciones de la postura del niño o balasana, pero la más habitual consiste en sentarnos sobre nuestros talones, con las rodillas un poco abiertas de modo que los dedos pulgares de los pies quedan unidos. Desde ahí nos inclinamos hacia delante para elongar la espalda. Los brazos pueden colocarse hacia atrás de forma relajada, hacia delante o en diagonal hacia los lados si queremos insistir para estirar el lateral de nuestro tronco.

Para realizar bien esta postura necesitaremos tener una buena movilidad de cadera que nos permita colocarnos en la postura adecuada. Para seguir leyendo el artículo pincha sobre la fuente.

Fuente de la noticia: https://www.vitonica.com/entrenamiento/tres-posturas-sencillas-yoga-para-iniciarte-esta-disciplina

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