Sodio y sal: cómo identificarlos y moderar su presencia en la dieta habitual

El sodio es un componente presente de manera natural en muchos alimentos. Sin embargo, la cada vez mayor presencia de ultraprocesados en la mesa nos ha llevado a consumir sal y como consecuencia sodio en excesivas cantidades, lo cual puede perjudicar la salud de diferentes formas. Te contamos cómo identificar la sal y el sodio, y moderar su presencia en la dieta habitual.

Por qué es peligroso un exceso de sodio

El sodio es un electrolito de nuestro cuerpo, es decir, su presencia es fundamental para regular los líquidos corporales y para la hidratación del organismo. De allí que el sodio es necesario y su reducción a niveles muy bajos en la dieta habitual puede perjudicarnos más que ayudarnos como señala un estudio publicado en la revista Heart.

Sin embargo, el extremo contrario también resulta nocivo para la salud, pues en cantidades muy elevadas puede entorpecer la correcta hidratación así como alterar procesos metabólicos fundamentales para el adecuado funcionamiento del organismo.

Por ejemplo, un exceso de sodio se contrarresta liberando algunas hormonas que permiten reabsorber más líquido y ello puede entre otras cosas, ocasionar la ruptura de estructuras musculares y un gran gasto de energía que se compensa con una mayor sensación de hambre que nos lleva a consumir calorías en exceso.

Asimismo, el exceso de sodio requiere de un trabajo más intenso del riñón para excretar y reabsorber este mineral cuidando además los líquidos corporales, lo cual con el tiempo puede ocasionar alteraciones renales y un incremento de la presión arterial como señala una investigación publicada por la American Physiological Society.

Como si fuera poco, un exceso de sodio en la dieta se ha vinculado a mayor presencia de infecciones gastricas y gastritis así como a un riesgo superior de desarrollar cáncer de estómago como concluye un estudio publicado en 2012.

Por todo esto, la sal y el sodio deben moderarse y la OMS recomienda un consumo inferior a los 5 gramos de sal o 2 gramos de sodio cada día para proteger la salud, cantidad que a la actualidad superamos ampliamente con un consumo promedio de 9,7 gramos de sal diarios según el Libro Blanco de la Nutrición en España del 2013.

Cómo identificar y reducir el sodio en la dieta habitual

La mayor parte del sodio de nuestra dieta deriva de los procesados y ultraprocesados que consumimos, pues a diferencia de los alimentos naturales estos pueden concentrar cantidades de hasta 2 gramos (o más) de sal por cada 100 gramos, sin mencionar que dicho sodio industrial muchas veces se acompaña de harinas refinadas, azúcares añadidos u otros nutrientes que pueden perjudicar la salud e incluso, tener un efecto adictivo en nuestro organismo y nos incentiva a comer más y más.

Entonces, lo primero que recomendamos hacer es apuntarnos a la comida casera y real, basando nuestros platos en alimentos frescos y reduciendo tanto la comida propia de fast food como los congelados, los snacks y aperitivos comerciales, los cereales de desayuno u otros procesados y ultraprocesados habituales. Para seguir leyendo el artículo pincha sobre la fuente.

Fuente de la noticia: https://www.vitonica.com/alimentos/sodio-sal-como-identificarlos-moderar-su-presencia-dieta-habitual

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