¿No has corrido nunca? Vas a tener agujetas: así puedes minimizar su efecto

Este nuevo curso nos hemos propuesto ponernos en forma y, sobre todo, hemos elegido salir de nuestra zona de confort y ponernos a pruebas a nosotros mismos. Para ello, queremos superarnos cada día o, más bien, cada semana.

Y es que, desde Vitónica lanzamos hace 10 días un reto que nos llevará a ser capaces de correr nuestros primeros cinco kilómetros en ocho semanas. Tanto si os unisteis en esa primera semana a los entrenamientos, como si os vais a unir ahora, es posible que notéis que tenéis agujetas importantes. Y es que sí, como principiantes siempre vamos a tener agujetas.

Deja que tus monitores de confianza te asesoren y consigue tu objetivo. Pincha para saber más sobre tu cuota Malbuger Plus.

Por desgracia, no podemos evitar su aparición, pero lo que sí podemos hacer es reducir o minimizar los efectos que tengan en nuestro cuerpo. Eso sí, sin milagros ni agua con azúcar.

Qué son y por qué aparecen las agujetas

Las agujetas, o «dolor muscular de aparición tardía» se tratan de un tipo de dolor intenso y localizado que aparecen en la zona muscular que se haya entrenado. La causa se debe a que el músculo haya trabajado a una intensidad superior a la habitual, motivo por el que este se resiente con la aparición de las agujetas.

Aunque todavía no está claro cuál es el mecanismo exacto por el que surgen las agujetas, existen algunas teorías. La más aceptada y extendida sugiere que se deben a microrroturas en las fibras musculares. Si no estamos acostumbrados a hacer ejercicio, cuando nos iniciamos, nuestros músculos soportan una intensidad más alta de lo habitual, lo que provocaría que las fibras sufrieran estas pequeñas roturas y de ahí el dolor.

Este suele aparecer en las 12-24 horas posteriores a la realización del ejercicio, aunque suelen alcanzar su punto de mayor molestia o intensidad a las 24-72 horas siguientes. Por desgracia, como principiantes, vamos a sufrir agujetas sí o sí. Sin embargo, podemos hacer algunas cosas para prevenir que sean muy intensas y para controlarlas una vez han aparecido.

Cómo minimizar el efecto de las agujetas

Estirar antes y después

Los grandes olvidados de muchos entrenamientos son los estiramientos de antes y de después de hacer ejercicio. Por mucho que nos insistan en lo importantes que son, tendemos a no prestarles la atención necesaria. Y, sin embargo, pueden ser un aspecto completamente diferenciador a la hora de valorar la intensidad de las agujetas.

Aunque no evitan la aparición de las agujetas, sí que pueden influir en la intensidad de estas, ya que vamos preparando el músculo para la intensidad que va a recibir después. Posteriormente, ayuda a relajarlo. Para seguir leyendo sigue el enlace de la fuente.

Fuente de la noticia: https://www.vitonica.com/running-1/no-has-corrido-nunca-vas-a-tener-agujetas-asi-puedes-minimizar-su-efecto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *