Las brazadas más fáciles y las más duras para tus rutinas de natación

Al nadar puedes implementar una gran cantidad de técnicas diferentes para desplazarte en el agua. Ya sea dentro de una piscina, lago u océano, es muy importante que lo hagas bien para evitar cualquier tipo de accidentes.

Es importante destacar que cada tipo de nado requiere de diferentes técnicas y de un diferente nivel de esfuerzo para poder ejecutarlo bien. Algunos de ellos, como el estilo libre, es una técnica que para mucha personas puede surgir de forma natural, pero por otro lado, para el nado de mariposa tal vez tengan que pasar años para poder perfeccionarlo.

Conoce las brazadas más fáciles y las más duras de natación.

Los tipos de nado más fáciles y difíciles

1. Nado de estilo libre

Los nadadores tienden a realizar el nado de estilo libre, ya que es el más rápido de todos y es el más fácil de aprender en comparación a otros.

Para ejecutarlo:

  1. Comienza colocándote boca abajo, con el cuerpo bien estirado a lo largo y alto del agua.
  2. Mueve tus brazos de forma continua en forma de círculo (tu brazo tira desde arriba de la cabeza hasta por debajo de las caderas en el agua).
  3. Patea de forma rápida y continua, utilizando la mayoría de los músculos de tus piernas. Al realizar este esfuerzo, tus cuádriceps son los que sentirás más agotados, ya que estos músculos son los que más esfuerzo realizan.

El mayor desafío de este tipo de nado, es aprender a respirar al mismo tiempo que gira tu cabeza de lado a lado, pero una vez que domines los movimientos, podrás concentrarte en aprender a respirar de forma correcta.

Cabe destacar que el nado de estilo libre es una de las técnicas que menos energía utiliza al nadar.

2. Crol lateral

Muchos atletas de alto rendimiento, incluyendo cuerpos de militares de varia partes del mundo, utilizan este tipo de nado, aunque no es utilizado en la natación competitiva.

Por lo general, esta técnica de nado es utilizado por los socorristas para rescatar a las personas en el fondo del agua, ya que es mucho más fácil arrastrar a alguien de esta forma.

Para ejecutarlo:

  1. Comienza acostándote boca abajo, con la cabeza, la espalda y la pierna en línea recta. Tus brazos se tienen que mover al mismo tiempo, pero de forma asimétrica.
  2. Al momento de sumergirte en el agua, lleva tu brazo principal (el que mejor domines) a lo más profundo, luego mueve el brazo hacia abajo y hacia arriba con movimientos semicirculares, mientras empujas el agua hacia atrás con la palma de la mano.
  3. El otro brazo, llamado brazo de arrastre, comienza a tu lado, luego se dobla y se desliza hacia adelante hasta que tus palmas casi se encuentren.
  4. Luego, empuja hacia atrás a la posición inicial. Mientras tanto, tus piernas te impulsan hacia adelante usando una patada de tijera.

Este tipo de nado requiere de poca energía, es fácil de aprender y es usado por mucha personas, especialmente porque no es necesario sumergir la cabeza dentro del agua. No obstante es mucho menos eficiente que el nado de estilo libre.

3. Nado de espalda

El nado de espalda es totalmente lo contrario al nado de estilo libre. Realizarás movimientos similares a un molino de viento (con los brazos), mientras estos realizan el mismo movimiento de pataleo para impulsarte con fuerza.

Para hacerlo, comienza acostándote boca arriba en lugar de boca abajo, de esta forma la respiración será mucho más fácil, pero requiere de una mejor coordinación en tus movimientos.

Nadar hacia atrás puede cansar mucho más fácil tus hombros y tus brazos en lugar de nadar hacia adelante.

Esta técnica es utilizada por personas con poca experiencia al tener que hundir la cabeza en el agua. Solamente tienes que tenderte hacia atrás y relajar el cuello, para poder mover tu cuerpo de forma más fácil.

4. Nado al estilo braza

Este tipo de nado es mucho más técnico y completo que los anteriormente mencionados. Al inicio puede ser complicado, por lo tanto se requiere de mucha práctica para perfeccionar tu técnica. Para ejecutarlo:

  1. Comienza colocando las palmas juntas, mientras empujas tus brazos hacia adelante. Luego tira de tus brazos, girando la palma hacia atrás, para luego tirar los brazos hacia atrás con un movimiento semicircular antes de extenderlos nuevamente. Todos estos movimientos tienen que hacerse de forma fluida.
  2. Cuando tus brazos se comiencen a juntar, en ese momento debes sacar la cabeza para respirar.
  3. A medida que realizas estos movimientos en la parte superior de tu cuerpo, con tus piernas debes hacer el movimiento de pataleo. Para ello, coloca las piernas bien extendidas detrás de ti y dobla las rodillas y lleva tus pies hacia tu trasero.
  4. Luego, patea y retrocede con fuerza, separa la rodilla hacia los lados y gira los pies (este movimiento es comparado con el pataleo de una rana).

Esta técnica es posible hacerla manteniendo la cabeza afuera del agua, de esta forma la respiración es más fácil. Al mismo tiempo, puedes ver hacia donde nadas y es posible que no necesites usar gafas para nadar.

Los nadadores de competición aumentan la eficiencia de la técnica braza sumergiendo la cabeza dentro del agua y sacando la cabeza para respirar después de cada movimiento.

5. Nado de mariposa

Para muchas personas, esta es una de las técnicas más difíciles, ya que se requiere de un buen nivel de fuerza y de coordinación.

Muchas personas nunca la aprenden, incluyendo muchos triatletas, mientras que otros nadadores pasan mucho tiempo tratando de perfeccionarla.

Para ejecutar el estilo mariposa:

  1. Tus brazos se tienen que mover simétricamente, tu cuerpo se tiene que mover como una ola y tus piernas se mueven juntas en una patada de delfín.
  2. Hay dos patada de delfín para cada tirón fuerte de los brazos (debe ocurrir en el momento justo para mantener el impulso hacia adelante). Mientras tanto, debes apretar la zona de tus abdominales con cada golpe: de esta forma provocarás una fuerza significativa en tus hombros para poder levantar ambos brazos del agua.

Esta técnica es bastante agotadora, por lo que se requiere de un gran esfuerzo físico y mental para hacerla de forma correcta. Puedes pasar muchos años tratando de perfeccionarla, pero lo importante es tratar de dominarla por completo.

Conclusión

Las técnicas de nado pueden ser muy importantes en diferentes situaciones, ya sea para nadar de forma recreativa con tus amigos o para ponerlas en práctica en cualquier competencia de nado.

Ya seas un atleta o no, siempre ha sido importante aprender a nadar de forma correcta, de esta forma puedes ingresar al agua sin riesgo alguno o prestarle asistencia a cualquier persona que corra riesgo adentro del agua. En pocas palabras: aprender a nadar puede salvar vidas.

FUENTE DE LA NOTICIA: https://www.entrenamiento.com/natacion/brazadas-mas-faciles-y-mas-duras-para-rutinas-natacion/

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