Factores que intervienen en la motivación del tenista infantil y juvenil

Al preguntarles a los niños tenistas hasta donde quieren llegar en el tenis, la mayoría contestará que a profesional. Ellos tienen una motivación a largo plazo muy fuerte, pero cabe preguntarse porqué a lo largo de los años son muy poco los niños que realmente se dedican al tenis de manera profesional en su edad adulta, o incluso siguen jugando en su adolescencia.

Realmente son pocos que perseveran en este camino: a lo largo de sus años en el tenis infantil existen diversos factores que hacen que el niño pierda el interés por el deporte blanco y abandone la actividad tenística. Algunos de estos factores, son controlables, mientras que otros no lo son: por ejemplo el interés por otras actividades físicas o lúdicas, la falta de aptitud para el deporte. Entre los factores controlables existen algunos que consideramos de mucha importancia. A continuación trataremos de evocar estos factores y dar algunas sugerencias que puedan ayudar para que más niños permanezcan en el tenis:

El papel del entrenador

Es fundamental que el entrenador se fije en las características individuales de cada uno de sus jugadores e identifique las motivaciones diarias que empujan al niño/a a asistir a los entrenamientos.

Puede darse el caso de que a largo plazo quiera convertirse en profesional, pero sucede a menudo que los factores inmediatos se centren en la socialización y amistades, razón por la cual dentro del entrenamiento debe asignarse un espacio permitiendo socializar sin sanciones.

Para aquellos niños quienes fijen sus objetivos a corto plazo hacia la excelencia del rendimiento deportivo es recomendable no explotar esta motivación al máximo: no es idóneo que niños o adolescentes centren toda su vida en el tenis: La elección de esta vía provocará en la gran mayoría de los casos cansancio extremo en los jóvenes tenistas. Así mismo las posibilidades de abandono de la actividad deportiva desde una fase temprana de sus vidas aumentarán exponencialmente, con escasas probabilidades de reanudar otra actividad física en forma a futuro.

Como entrenador hay que brindar cuidado extremo hacia las expectativas depositadas en los alumnos:

1: Como parte de una comunicación con el tenista la forma de expresión es vital. A menudo el alumno deposita la mayor parte de su confianza en el entrenador: aún más que en sus propios padres. Así, se debe poner énfasis en una comunicación efectiva y mesurada, ya que las apreciaciones (negativas y positivas) repercutirán en el tenista como definitivas y de mucho valor. Elevar más allá de la realidad al alumno, o al contrario, mostrarle desprecio (¨…eres lo máximo…¨, ¨…eres flojo, inútil…¨), tendrán efectos negativos sobre confianza y autoconcepto del alumno.

2: Lograr reforzar más a los jugadores de manera adecuada, evitar a toda costa los castigos (no sirven de mucho), acercamiento con todos los jugadores, tanto los alto como a los de menor nivel. Conocerlos y apoyarlos, teniendo en mente que el entrenador es un ejemplo a seguir.

El papel de los padres

Si los entrenadores constituyen una piedra angular en el desarrollo del tenista, el otro factor fundamental es representado por los padres, ya que resultará determinante para que los hijos sigan o abandonen en su carrera deportiva:

En primer termino los padres deben evitar de proyectar sus sueños en sus hijos, dejándolos que ellos tengan los propios. Muchos padres vemos en nuestros hijos ya sea la futura promesa del tenis, al jugador que va ayudar a ganar la siguiente Copa Davis, o al futuro Campeón de Wimbledon. Aquí hay que tener sumo cuidado: los vemos con mucho cariño y a veces exageramos lo que vemos en nuestros hijos. Será muy benéfico evitar externar nuestras expectativas en ellos. Así, ellos trabajarán sin presiones añadidas.

En la medida de lo posible será benéfico que la vida familiar no esté centrada alrededor del hijo tenista (Ejemplos: las vacaciones de todos dependen de los torneos, los fines de semana se pasan viendo el partido del hermano/a, toda la familia tiene que ir a ver el partido, si el hijo pierde parece un funeral la casa). Muchas veces nos olvidamos de los demás miembros de la familia y el hijo tenista se da cuenta de eso, generándole nuevamente presión añadida, restándoles consideración a los demás miembros de la familia. En ocasiones se recortan gastos con la única finalidad de seguir apoyando al hijo tenista. La planificación del proyecto familiar que integre a un hijo/a tenista tomará en cuenta a todos los miembros, así como a sus necesidades, buscando permanentemente el consenso, evitando centrar todos los esfuerzos en el tenista.

El apoyo al hijo/a tenista sin presiones ni condicionamientos será vital: en la medida de que sienta que el cariño de sus padres no dependa del resultado de su partido y se sienta apoyado aún cuando pierda o al contrario, reconocido después de una justa victoriosa. Un abrazo después de ganar puede ser más que suficiente. Otro detalle importante: Si cómo padre(s) se sufre viendo a su hijo, sintiendo la presión y externándola, la solución es sencilla. ¡Es preferible no acudir al partido!

Existen más factores que pueden afectar el desarrollo de un/a tenista, pero con estos pequeños cambios, podemos comenzar a colaborar con la motivación diaria del tenista: así la motivación a largo plazo se fortalecerá en el accionar cotidiano, evitando el abandono de una carrera promisoria en el deporte.

FUENTE DE LA NOTICIA: http://www.matchpoint.com.mx/index.php

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