Érase una vez un gimnasio y dos cestas de melocotones…

Hoy hace 125 años del primer partido de baloncesto, el deporte que acababa de inventar James Naismith en Springfield (Estados Unidos).

Poco podía imaginarse James Naismith cuando lo ideó en 1891 que aquel juego acabaría convirtiéndose con el tiempo en el segundo deporte más popular del mundo. Un juego llamado baloncesto y que hoy cumple 125 años, los transcurridos desde que se disputó en Springfield (Estados Unidos) el primer partido bajo las trece reglas originales diseñadas por aquel profesor de educación física.

En el origen de todo estaba el frío, que regularmente dejaba a sus alumnos sin poder salir al exterior a practicar los deportes habituales de la época. Naismith buscaba una actividad física que pudiera practicarse bajo techo en los meses de invierno, cuando las bajas temperaturas hacían muy difíciles los deportes al aire libre como el fútbol americano o el béisbol en el International YMCA Training School, predecesor del actual Springfield College. El escenario debía ser un gimnasio, un espacio reducido, por lo que debía evitarse en lo posible una excesiva velocidad del balón.
Naismith recordaba así aquel primer partido del 21 de diciembre de 1891. “Un día reuní a los chicos en el gimnasio, los dividí en dos equipos de nueve jugadores y les di una pelota de fútbol vieja. Les enseñé dos cestas de melocotones que había puesto en cada uno de los extremos del gimnasio y les conté que la idea era meter el balón en la cesta contraria. Hice sonar el silbato y el primer partido de baloncesto empezó”, explicaba en su día aquel profesor de origen canadiense.

Tras aquel primer encuentro Naismith introdujo algunos pequeños cambios en el nuevo deporte, sobre todo tras comprobar que muchos jóvenes habían acabado magullados. La idea era reducir los contactos. “Puse algunas nuevas normas. La más importante fue que no podían correr con el balón, así se acabaría con los placajes. Jugamos con esas normas y no hubo ningún lesionado”, explica.

Bajo estas premisas, Naismith redactó las trece reglas originales del baloncesto y las publicó el 15 de enero de 1982 en ‘The Triangle’, el diario del Springfield College. Son las siguientes:

1- El balón puede lanzarse en cualquier dirección con una o dos manos.

2- El balón puede ser golpeado en cualquier dirección con una o dos manos (nunca con el puño).

3- El jugador no puede correr con el balón. El jugador debe lanzarlo desde el lugar donde lo coge, concederse una cierta tolerancia a un jugador si se apodera de la pelota en plena carrera.

4- El balón debe sujetarse con las manos; los brazos o el cuerpo no se pueden usar.

5- No se permite golpear con los hombros, empujar, sujetar o hacer la zancadilla a los rivales; la primera infracción de esta norma cuenta como falta, la segunda descalifica hasta que se anote un tiro, o si se muestra que había intención de lesionar, se descalifica para todo el partido.

6- Golpear el balón con el puño es una falta como las violaciones de las reglas 3 y 4, y se aplica la penalización de la regla 5.

7- Si un equipo comete tres faltas de manera consecutiva, al oponente se le dará una canasta (consecutiva significa sin que el otro haya cometido ninguna en el mismo tiempo).

8- Se considera una canasta metida cuando el balón ha sido lanzado desde el campo hacia el cesto y ha entrado, cayendo al suelo desde el mismo cesto, con tal que los defensores no toquen ni modifiquen la posición del cesto. Si el balón queda sobre el aro y los adversarios mueven el cesto, contará como canasta.

9- Cuando el balón sale del campo, debe ser puesto en juego en la mitad del campo por la persona que lo haya tocado. En caso de protesta o desacuerdo en este caso, el árbitro lo lanzará en el aire, verticalmente, en el interior del campo de juego. El jugador tiene cinco segundos para efectuar el saque y reanudarse el juego. Si retiene el balón más tiempo, la pelota será dada al adversario. Si un equipo intenta retardar el desarrollo del juego, el árbitro castigará al infractor con una falta.

10- El árbitro principal juzga las acciones de los jugadores y señala las faltas. Cuando un jugador comete la tercera falta, puede ser descalificado aplicándosela Regla 5.

11- El segundo árbitro es el juez que toma las decisiones que conciernen al balón, e indica cuando está en juego, cuando ha salido y a quien debe serle entregado. Él será cronometrador y será quien decida si se ha metido una canasta y llevará la cuenta de los puntos. Cumplirá, además, las tareas generalmente acordadas a un árbitro.

12- El partido se compone de dos tiempos de 15 minutos, separados por un descanso de cinco minutos.

13- El equipo que marque el mayor número de cestos es declarado vencedor. En caso de empate, ambos equipos podrían acordar seguir jugando hasta que se anote una canasta.
Con la progresiva popularización del baloncesto a lo largo del siglo XX, este documento se convirtió en uno de los mayores tesoros del coleccionismo deportivo. Los dos folios con las 13 reglas manuscritas permanecieron durante años olvidados en un escritorio de la universidad de Kansas, y no fueron rescatados por la familia hasta la muerte de JamesNaismith en 1939, cuando se colocaron sobre una tablilla y se forraron para su mejor conservación. Mundo Deportivo tuvo la suerte de acceder a este valioso documento durante el Mundobasket 2002 disputado en Indianapolis. Años después, en 2010, un aficionado al baloncesto llamado David Booth, pagó 4,3 millonesde dólares en una subasta por aquellos dos papeles donde Naismith había escrito ó las reglas originales y los donó a la Universidad de Kansas, lugar donde había entranado años después de Springfield. Los documentos se pueden ver hoy en día en un edificio del campus Lawrence.
FUENTE DE LA NOTICIA: http://www.mundodeportivo.com/

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