Ejercicios de yoga fáciles para niños

El yoga aporta multitud de beneficios para el cuerpo. Y si es más que beneficioso para los adultos… ¿Quién dice que no lo es para los más pequeños de la casa? Descubre algunas de las posturas más conocidas de este deporte y practica con los niños esta saludable actividad. Pincha AQUÍ para conocer el HORARIO de tus clases de YOGA.

Ya se sabe que los beneficios que puede aportar el yoga al organismo son más que beneficiosos en muchos ámbitos de la vida: desde físicos como la mejora de la flexibilidad, hasta más emocionales como conseguir un estado de calma.
Aunque a priori puede parecer que se trata de una técnica difícil porque se necesita de la madurez de un adulto, lo cierto es que los niños también pueden practicarlo y, de hecho, son capaces de obtener unos resultados más que increíbles.
Como decimos, es una actividad psicofísica, con la que se potencia el bienestar del cuerpo, pero también de la mente. Es, además, una forma de desarrollar habilidades de forma positiva y nada competitiva, por lo que es perfecta para que los niños se diviertan, se ejerciten, pero también se relajen.
Asimismo, como el sentido del equilibrio y de la flexibilidad es mayor a edades jóvenes, les resulta fácil adoptar las diferentes posiciones por las que se caracteriza esta actividad deportiva.
Gracias al yoga, los niños pueden obtener muchas ventajas. Desde el lado físico, pueden aprender a respirar correctamente, fortalecer los músculos y aumentar la resistencia, la fuerza y la flexibilidad. Por la parte más mental, también consiguen mejorar la coordinación y la concentración, fomentar la sensación de tranquilidad con uno mismo, mejorar la propia autoestima.
Como se puede ver, los beneficios son múltiples y variados, por lo que no hay excusa por la que pensar en no practicarlo. De hecho, si lo hacéis juntos, puede ser un buen plan familiar con el que pasar un tiempo de gran calidad con los más pequeños.
Normalmente, las posturas del yoga se inspiran en elementos de la naturaleza, como animales y plantas, y las hay desde muy sencillas hasta otras más complicadas que requieren de más experiencia. Hemos querido hacer una recopilación de ejercicios fáciles con los que iniciarse en el yoga y que les serán muy fáciles de replicar a los niños.
Si quieres que tus hijos se ejerciten, se diviertan y se relajen, prueba a enseñarle estas posturas tan conocidas del yoga. ¡Quizá descubran una nueva actividad que les encante!

Postura de la mariposa
Suele hacerse al principio del entrenamiento para que las piernas entren en calor. Consiste en sentarse al “estilo indio” y colocar las plantas de los pies una contra otra. Con las manos nos agarraremos de los pies y subiremos y bajaremos las rodillas por un tiempo (todo el que queramos).

Postura del árbol
Es tan sencillo como colocar la planta del pie de una pierna sobre la otra y mantener la posición durante 40 segundos. Después, se debe hacer lo mismo, pero cambiando de lado. Es ideal para potenciar nuestro equilibrio.

Postura del perro
Es una de las más conocidas y utilizadas. Para hacer la postura del perro tendremos que estirar tanto las piernas como el tronco del cuerpo, pero debemos mantener los dos pies pegados al suelo sin levantar los talones. La cabeza debe estar escondidas entre los brazos. Mantener unos 40 segundos.

Postura del guerrero
Para esta posición tenemos que doblar ligeramente la pierna delantera hasta sentir que el cuádriceps se endurece, mientras la de atrás está estirada. Los dedos de la pierna de delante deben estar mirando al frente y los de la trasera hacia un lado. Nos mantendremos así por 40 segundos y después lo haremos con las piernas contrarias.

Postura de la cobra
Tal y como dice el nombre, tendremos que adoptar una postura que nos recuerde a una cobra. Para ello, hay que tumbarse en el suelo, apoyar las manos cerca de los hombros y estirar los brazos todo lo que podamos manteniendo la mirada hacia arriba. Mantendremos esta posición unos 30-40 segundos. Sirve para estirar los abdominales y mejorar la flexibilidad de las lumbares.

Postura del arco
Para adoptar esta postura tendremos que agarrarnos las piernas con las manos y tirar de ellas hasta sentir que solo tenemos apoyada la cadera en el suelo. Nos mantendremos así unos 40 segundos. Además de estirar la zona abdominal y flexibilizar la columna, también nos ayuda a mejorar el equilibrio.

Postura de la rueda
Como es fácilmente visible, esta postura sirve para estirar el pecho y la zona abdominal, mejorando la elasticidad de la columna vertebral.
Hay que tumbarse en el suelo, colocar las manos a los lados de la cabeza con las palmas mirando hacia abajo. Poco a poco hay que ir subiendo los glúteos hasta tener una postura lo más redonda posible. Mantener esta posición 30 segundos.

FUENTE DE LA NOTICIA: www.serpadres.es

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