Domina la respiración en la piscina

La fatiga y resistencia en el agua dependen de una buena coordinación a la hora de respirar. La buena noticia es que tiene solución: te explicamos cómo controlar tu respiración en la piscina.

¿Cuántas veces has sentido la incómoda sensación de fatigarte sin remedio, nades lo lento que nades? Seguro además, que durar nadando más o menos tiempo  está en función del tiempo que tardes en quedarte sin respiración.

Pues bien, esas situaciones no son sino el reflejo de una mala coordinación de la respiración. Lo bueno es que no dominar la respiración es bastante sencillo de solucionar y a partir de ese momento, disfrutarás mucho más dentro del agua.

El agua no es tu medio natural, por tanto, lo normal es que tengas que adaptarte a las variaciones que aparecen cuando te sumerges en el agua. Como habrás comprobado cada vez que vas a nadar, la respiración es uno de esos aspectos que se desajustan o que varían, y por eso hay que modificarlo. Deja que nuestros monitores te asesoren. Pincha para saber más sobre la escuela de natación y nuestros abonos.

La primera y más importante variación es que la respiración fuera del agua es involuntaria, es decir, que no estás pensando en tomar y soltar aire, lo haces sin querer. Además, puedes realizar multitud de acciones mientras llenas de aire tus pulmones. Sin embargo, la respiración dentro el agua es voluntaria, es decir, que tienes que pensar en qué momentos coger aire y en qué momentos soltarlo.

→ Consecuencias de no respirar en el momento adecuado

No respirar en el momento adecuado provocará los siguientes efectos negativos al nadar:

  • Gran aumento de la resistencia al avance, porque perdemos la posición de menor resistencia del cuerpo contra el agua. Como verás en la foto, no respirar en el momento adecuado provoca que la cadera esté hundida, y los pies muy sumergidos.
  • Movimientos innecesarios que aumentan la fatiga, y que con mucha repetición pueden convertirse en errores técnicos imposibles de corregir, o incluso pueden ser la causa de lesiones musculares, tendinosas, etc.
  • Falta de oxígeno general en todo el cuerpo, lo que provoca una fatiga prematura, impidiendo  terminar el ejercicio que os habíais propuesto… ¡Y ESO NO LO QUEREMOS!
  • La segunda variación es por dónde se respira. En tierra se recomienda que se inspire por la nariz y se suelte el aire por la boca.

Sin embargo en el agua, la inspiración se realiza por la boca y al aire se suelta por la nariz. Por tanto, se respira de forma inversa.

Pero, ¿por qué ese orden y no otro? Mejor coge el aire por la boca porque puede entrar más caudal de aire durante el tiempo que tenemos para respirar, que es limitado en cada respiración. Y echa por la nariz por dos razones: una porque al ser expulsado el aire por unos orificios más pequeños, se tarda más en echar, y por tanto el aire permanece más tiempo dentro del cuerpo; La otra razón es para que la boca esté libre para la siguiente inspiración.

→ Consecuencias de no respirar por la vía adecuada

No tomar el aire por la boca cuando se nada, provocará que no se inspire la cantidad suficiente de aire, entrando en hipoxia o falta de oxígeno en muy poco tiempo. Para seguir leyendo pincha sobre la fuente.

FUENTE DE LA NOTICIA: http://www.sportlife.es/entrenar/natacion/articulo/domina-respiracion-piscina

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