Agujetas, dolor y reposo: qué debemos saber de cada uno de ellos

Al hablar de ejercicio físico, términos como agujetas, dolor o reposo aparecen con frecuencia en las consultas y búsquedas que realiza la gente por internet y, además, suelen ser objetos de numerosos mitos (como el de beber agua con azúcar para acabar con las agujetas).

Sin embargo, aunque todos estos términos están relacionados entre sí, cada uno tiene sus particularidades, verdades y mitos, y tener claro qué podemos y qué no podemos hacer cuando sufrimos alguno de ellos, es importante para no dar al traste con nuestros entrenamientos y nuestra salud.

Agujetas: qué son y por qué se producen

Hace ya un tiempo, en Vitónica realizamos un doble post en el que abordábamos una pregunta simple pero que en ocasiones no sabemos muy bien como responder: ¿Qué son realmente las agujetas? y si sabemos

Si vamos directamente a la definición de la palabra, nos encontraríamos con esto: «dolor muscular de aparición tardía (DMAT) o dolor muscular postesfuerzo de aparición tardía (en inglés, DOMS de Delayed Onset Muscular Soreness) acompañado de una inflamación muscular«.

Un punto importante es saber diferenciar las agujetas de una verdadera lesión: mientras las agujetas aparecen a posterior (pueden llegar a aparecer hasta 48 horas después), una lesión la vamos a notar durante la práctica deportiva.

Existen diferentes teorías sobre qué son las agujetas, por qué y cómo se producen: Algunas de ellas son:

  1. Microrroturas de fibras musculares: es la teoría más aceptada por la comunidad científica, y hace referencia a que el dolor muscular aparece como consecuencia de la microrrotura de las fibras musculares durante la realización del ejercicio físico.
  2. Temperatura incrementada localmente en los músculos: esta teoría se basa en que durante la práctica del ejercicio el músculo se calienta y en algunas zonas se producen «microlesiones». Si bien posee cierta similitud con la teoría de las microrroturas musculares, la comunidad científica está pendiente de más investigaciones al respecto.
  3. Acumulación de ácido láctico: teoría que ha sido totalmente desmentida por la comunidad científica y que se basaba en la formación de «cristalitos» de ácido láctico en los músculos, lo cual provocaría el dolor característico de las agujetas. El motivo por el cual esta teoría se desechó fue por que los paciente que sufrían la enfermedad de McArdle, las cuales son incapaces de producir ácido láctico, al realizar un sobreesfuerzo físico también experimentaban las agujetas.

Tratamiento de las agujetas

Dado que, como hemos mencionado, las agujetas son en sí mismas una lesión muscular, las pautas a seguir para su tratamiento pueden ser similares que en otros casos de rotura de fibras:

  • Hielo: la aplicación de hielo (o técnicas de crioterapia) puede ayudar a disminuir la inflamación provocada por las microrroturas y anestesiar el dolor local.
  • Reposo: es muy importante saber parar a tiempo y no continuar entrenando a pesar de las agujetas (volvemos a insistir en que son microrroturas de fibras y eso puede acabar siendo una rotura más grande).
  • Uso de antiinflamatorios: la aplicación de una pomada antiinflamatorio podría ayudar a reducir la inflamación provocada por las microrroturas.

Supongamos que hemos hecho deporte y, a pesar de haber calentado, estirado y realizado todo de forma correcta, dos días después estamos sufriendo las temidas agujetas. ¿Cómo combatirlas? Para seguir leyendo este artículo pincha sobre la fuente.

FUENTE DE LA NOTICIA: https://www.vitonica.com/prevencion/agujetas-dolor-y-reposo-que-debemos-saber-de-cada-uno-de-ellos

 

 

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